viernes, 26 de octubre de 2012

Dos vídeos complementarios para tener una mente sana en un cuerpo sano

Vamos a descansar de la rutina de aportar conocimientos teóricos con esta entrada en la que el protagonismo es para dos estupendos vídeos correspondientes a los dos primeros programas de Singulars (TV3) de esta nueva temporada. El primer vídeo es una entrevista a Patricia Ramírez, psicóloga deportiva que nos enseñará a entrenar determinados valores y actitudes positivas para mejorar nuestra vida diaria. El segundo vídeo es una entrevista al Dr. Franco Berrino, graduado en medicina y cirugía magna cum laude de la Universidad de Turín en 1969, especializado en patología, se dedicó principalmente a la epidemiología del cáncer. Desde 1975 trabaja en el Instituto Nacional del Cáncer de Milán, en el que desde el año 2002 dirige el Departamento de Medicina Preventiva y predictiva.

Pasamos a alimentar nuestra mente con actitudes y pensamientos positivos y a aprender como alimentar nuestro cuerpo para encontrarnos mejor física y mentalmente, con las interesantes recomendaciones de estos excelentes profesionales.

Singulars. Patricia Ramírez. Entrénate para la vida (La invitada habla en castellano)


Ver el vídeo en TV3

Singulars. Franco Berrino. Comer bien para vivir mejor. (El invitado habla en castellano)


Ver el vídeo en TV3









domingo, 14 de octubre de 2012

Glosario de mecanismos de defensa y estrategias de afrontamiento específicas

Abstención. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo empleando palabras o comportamientos con el propósito simbólico de negar o plantear enmiendas a pensamientos, sentimientos o acciones.

Afiliación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo acudiendo a los demás en busca de ayuda o apoyo, lo que significa compartir los problemas sin tratar de atribuirlos a los demás.

Agresión pasiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo mostrando agresividad hacia los demás de forma indirecta y no asertiva. Existe una máscara externa de abierta sumisión a los demás, detrás de la que en realidad se esconde resistencia, resentimiento y hostilidad encubiertos. Los mecanismos de agresividad pasiva suelen emerger como respuesta a las demandas de ejecución o cumplimiento independientes, o bien a la falta de gratificación de deseos dependientes, aunque también son una forma de respuesta adaptativa en individuos que ocupan cargos subordinados y que no tienen otro modo de expresar su autoafirmación más abiertamente.

Aislamiento afectivo. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo separando las ideas de los sentimientos originalmente asociados a ellas. El individuo se aparta del componente afectivo asociado a una idea determinada (p, ej. acontecimiento traumático), pero se mantiene apegado a sus elementos cognoscitivos (p.ej. detalles descriptivos).

Altruismo. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo dedicándose a satisfacer las necesidades de los demás. A diferencia del autosacrificio, a veces característico de la formación reactiva, el individuo obtiene una gratificación bien de tipo vicariante, bien por las respuestas de los demás.

Anticipación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo experimentando reacciones emocionales antes de que se produzcan o bien anticipando sus consecuencias, posibles acontecimientos futuros, y considerando de forma realista respuestas o soluciones alternativas.

Autoafirmación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo expresando directamente sus sentimientos o pensamientos de forma no coercitiva ni manipuladora.

Autoobservación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo reflexionando sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actuando de acuerdo con ellos.

Comportamiento impulsivo (acting out). El individuo se enfrenta a conflictos y amenazas de orígen interno o externo a través de la acción más que a través de reflexiones o sentimientos. Esta definición es mucho más amplia que el concepto original, que se limita a los sentimientos o deseos transferenciales surgidos durante las sesiones de psicoterapia, ya que pretende incluir los comportamientos que emergen tanto dentro como fuera de la transferencia. El concepto de "acting out defensivo" no es sinónimo de "mal comportamiento", ya que puede probarse que se relaciona con conflictos emocionales.

Desplazamiento. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo reconociendo o generalizando un sentimiento o una respuesta a un objeto hacia otro habitualmente menos importante.

Devaluación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo atribuyendo cualidades exageradamente negativas a sí mismo o a los demás.

Disociación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo mediante una alteración temporal de las funciones de integración de conciencia, memoria, percepción de uno mismo o del entorno, o comportamiento sensorial/motor.

Fantasia autista. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo mediante fantasias excesivas que sustituyen la búsqueda de relaciones interpersonales, la acción más eficaz o la resolución de problemas.

Formación reactiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo sustituyendo los comportamientos, los pensamientos o los sentimientos que le resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos (este mecanismo suele actuar en simultaneidad con la represión).

Idealización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo atribuyendo cualidades exageradamente positivas a los demás.

Identificación proyectiva. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables. A diferencia de la proyección simple, en este caso el individuo no repudia totalmente lo que proyecta. Al contrario, el individuo es consciente de sus afectos o impulsos, pero los interpreta incorrectamente al considerarlos reacciones justificables frente a otras personas. No es raro que el individuo atribuya sus propios sentimientos a otros, haciendo que sea difícil esclarecer quién hizo algo a quién en primer lugar.

Intelectualización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo generalizando o implicándose en pensamientos excesivamente abstractos para controlar o minimizar sentimientos que le causan malestar.

Negación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad.

Omnipotencia. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo pensando o actuando como si dispusiera de poderes o capacidades especiales y fuera superior a los demás.

Polarización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno y externo viéndose a sí mismo o a los demás como completamente buenos o malos, sin conseguir integrar en imágenes cohesionadas las cualidades positivas o negativas de cada uno. Al no poder experimentar simultáneamente afectos ambivalentes, el individuo excluye de su conciencia emocional una visión y expectativas equilibradas de sí mismo y de los demás. A menudo, el individuo idealiza y devalúa alternativamente a la misma persona o a sí mismo: otorga cualidades exclusivamente amorosas, poderosas, útiles, nutritivas y bondadosas, o exclusivamente malas, odiosas, coléricas, destructivas, repelentes o inútiles.

Proyección. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos, impulsos o pensamientos propios que le resultan inaceptables.

Quejas y rechazo de ayuda. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo mediante quejas o demandas de ayuda que esconden sentimientos encubiertos de hostilidad o resentimiento hacia los demás y que luego se expresan en forma de rechazo a cualquier sugerencia, consejo u ofrecimiento de ayuda. Las quejas o demandas pueden hacer referencia a síntomas físicos o psicológicos o a problemas de la vida diaria.

Racionalización. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo inventando sus propias explicaciones, tranquilizadoras pero incorrectas, para encubrir las verdaderas motivaciones que rigen sus pensamientos, acciones o sentimientos.

Represión. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo expulsando de su conciencia o no dándose por enterado cognoscitivamente de los deseos, pensamientos o experiencias que le causan malestar. El componente afectivo puede mantenerse activo en la conciencia, desprendido de sus ideas asociadas.

Sentido del humor. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo haciendo hincapié en los aspectos divertidos o irónicos de los conflictos o situaciones estresantes.

Sublimación. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo canalizando sentimientos o impulsos potencialmente desadaptativos en comportamientos socialmente aceptables (p.ej. deportes de contacto para canalizar impulsos agresivos.

Supresión. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de orígen interno o externo evitando intencionandamente pensar en problemas, deseos, sentimientos o experiencias que le producen malestar.


Bibliografía:

DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Ed. Masson, 2002.

viernes, 12 de octubre de 2012

Las neurosis: Características generales y génesis


Características generales de las neurosis

- Características que las diferencian de otros trastornos psíquicos:

1. No son enfermedades en el sentido médico. Etiopatogenia fundamentalmente psicológica a excepción de las crisis de angustia y trastornos obsesivos.

2. Su naturaleza es dimensional, ya que el neuroticismo es un factor de personalidad que se desplaza cuantitativamente de menos a más a lo largo de un continuum.

3. La clínica también es cuantitativa ya que los síntomas son fenómenos que todo sujeto puede sentir en situación normal, aunque, una vez instaurado el síndrome neurótico, adquieran naturaleza patológica.

4. El curso es, en general, crónico, con fluctuaciones.

5. El pronóstico es variable según parámetros personales, sociales y terapeúticos.

6. El tratamiento, excepto en crisis de angustia y trastorno obsesivo, se debe enfocar psicológicamente.

- Las neurosis son trastornos menores en cuanto que el sujeto no pierde el juicio de la realidad, concepto básico que las distingue de las psicosis en las cuales se produce una ruptura del enfermo con la realidad. En las neurosis se mantienen los mismos criterios de valoración que el sujeto normal emplea para aprehender y juzgar el entorno y establecer relaciones con él, mientras que en las psicosis se pierden estos puntos de referencia básicos colectivos y el sujeto rompe con la realidad situándose en su mundo personal donde solo sirven sus propias creencias. El término "menor" no establece un criterio pronóstico.

- Atendiendo a su concepción dimensional, todas las personas pueden llegar a tener clínica neurótica si las circunstancias ambientales suponen un problema suficientemente importante para el sujeto como para romper sus mecanismos de equilibrio del yo. El individuo con alto nivel de neuroticismo (Personalidad neurótica nuclear) se descompensa con facilidad ante circunstancias que apenas entrañan conflicto.

- El complejo sintomático neurótico puede ser consecuencia de:

1. Desequilibrios del sistema nervioso vegetativo-SNV- (crisis de angustia, despersonalización) o de los sistemas de activación-inhibición cortical (pensamientos obsesivos).

2. Conflictos psicológicos subyacentes (ansiedad generalizada, histeria, fobias sociales).

3. Beneficios secundarios por reducción de la ansiedad (conductas de evitación fóbica, rituales obsesivos) o manipulación del medio (conductas histéricas).

- Goldberg y cols (1976) realizan un estudio con 88 pacientes de medicina general con diagnostico psiquiátrico, en el que destacan la importancia de estos trastornos menores por su frecuencia. Dentro de los 12 síntomas más frecuentes destacan: ansiedad y preocupación (82), desánimo y tristeza (71) y fatiga (71). La mitad de los pacientes sufren síntomas somáticos de tipo digestivo (molestias o algias gástricas, anorexia, nauseas, flatulencia), cardiovasculares (palpitaciones, molestias precardiales, preocupaciones sobre el corazón) u otros, especialmente algias.

- Problemas en los que se resume la clínica de las neurosis:

1. Trastornos de la afectividad, generalmente ansiedad-angustia.

2. Trastornos de las conductas instintivas: agresividad mal controlada o inhibida, anorexia, y, más rara vez, bulimia, trastornos del sueño y problemas funcionales de la conducta sexual (eyaculación precoz, impotencia, frigidez).

3. Síntomas físicos, derivados de la hiperactivación funcional del SNC y del desequilibrio neurovegetativo y neuroendocrino. Distinguir astenia neurótica (por hiperactivación) de la fatiga del paciente depresivo (pro claudicación psicofísica).

4. Estigmas neuróticos (enuresis, tartamudez, tics, enrojecimiento facial), que iniciados por un conflicto subyacente, pueden continuar gracias a procesos de condicionamiento incluso una vez desaparecido el problema original.

Génesis

Partiendo del criterio de S.Montserrat-Esteve (1969):

- La egostasis o equilibrio del yo personal está en función de la interacción dinámica equilibrada de:

. la sensorio o perceptasis (función reguladora del equilibrio entre yo y el mundo exterior) y
. la homeostasis (función reguladora del equilibrio del medio interno).

Configurando las dos el yo psicológico y el yo corporal, respectivamente. Ambas se regulan a partir de patrones que constituyen una representación o modelo ideal de ambos mundos: Externo (psicológico-social) e interno (biológico).

La homeostasis se regula por patrones que vienen marcados genéticamente, son innatos, y su trasngresión grave lleva a la muerte. Los patrones del mundo exterior pertenecen al ámbito de lo adquirido, son mucho más lábiles y su desajuste ocasiona el trastorno psicológico y la desadaptación social.

- En la infancia el sujeto va configurando una idea del medio externo según sus experiencias en su relación con el ambiente familiar y escolar.

- En la edad adulta, la conducta y el equilibrio personal dependen de la relación que el sujeto mantiene con el mundo, pero no con el mundo real sino con su representación del mundo. La persona más estable y con menor problemática será la que tenga una representación más adecuada de la realidad externa y además disponga de una estructura de personalidad capaz de afrontarla.

- La problemática de la personalidad neurótica se situa en este esquema dinámico. El neurótico elabora a través de su desarrollo infantil un modelo incierto y amenazante del mundo exterior, y su personalidad es débil e insegura. En consecuencia, tiene dificultades en su relación interpersonal y en la resolución de problemas pues le falta objetividad suficiente para juzgar las situaciones y la energía suficiente para afrontarlas.

- La génesis de esta problemática se situa en conflictos infantiles generados especialmente en las relaciones parentales, sobretodo con la figura parental del mismo sexo que sirve como modelo de identificación. Los problemas entre los padres, desacuerdo en el tipo de educación y padres excesivamente rígidos y autoritarios o, por el contrario, pusilánimes y con conflictos personales son situaciones que abonan la posibilidad de que el niño estructure una personalidad neurótica ya que impiden una adecuada visión del mundo y la forma de afrontarlo.

- Otras vías que pueden llevar a las neurosis:

· La personalidad no es patológica y la representación del mundo es correcta pero los problemas reales que debe solventar el sujeto sobrepasan los límites de la propia capacidad resolutiva (reacciones neuróticas).

· Problemas de orden biológico:
En los que el paciente reacciona emocionalmente ante su problema físico y puede desarrollar una neurosis si no es capaz de reestructurar su equilibrio _(Ej. angustia, depresión en enfermos orgánicos crónicos-diabetes, poliartritis...)
Sujetos que ya en la infancia presentan disfunciones o anomalías físicas que crean unas vivencias de insuficiencia e inseguridad que propician la personalidad neurótica nuclear.

En síntesis, se puede llegar a engendrar un conflicto neurótico:

1) Nuclearmente.
2) Por presiones del mundo externo.
3) Por presiones del mundo interno.


En cualquiera de los tres casos, el sujeto pierde la egostasis, por el desequilibrio de las diversas fuerzas que operan en su yo personal. El resultado de este conflicto es la ansiedad. Esta junto con su correlato fisiológico que es la angustia, señalan la amenaza que el individuo siente a su integridad física o psíquica.

Debido a la autorregulación, existe la tendencia a disminuir la angustia a través de los mecanismos de defensa del yo.

Bibliografía:

Vallejo Ruiloba, J.: Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. 4ª edición. Ed.Masson, 1998


martes, 9 de octubre de 2012

Las neurosis: Introducción


ANTECEDENTES HISTÓRICOS

- El término neurosis fue empleado por primera vez por el médico escocés Cullen en 1769 (Synopsisi nosologiae melhodical), y en 1777 (First lines of the Practice of Physick). Concibe las neurosis como afecciones nerviosas funcionales fisiológicas y generales sin fiebre ni lesión.

- Con la obra de Pinel (1789) se inicia la concepción anatomoclínica de las neurosis que dura hasta finales del Siglo XIX. Concepción negativa de las neurosis (diagnóstico por exclusión). En Alemania, Shönlein también encabeza esta opción pero acepta 2 grupos: las neurosis psíquicas y las somáticas.

- Dos posiciones acerca de las neurosis:
· La anatomopatológica, base de la medicina de la época.
· La fisiológica funcionalista que finaliza en Charcot, quien sostiene una supuesta lesión dinámica.
Ambas suponen una base biológica de las neurosis.

- Varias enfermedades se desgajan del tronco común de las neurosis por descubrirse su causa estrictamente orgánica: la parálisis general progresiva, las demencias, la corea, la catalepsia, el tétanos, el asma, la epilepsia, la eclampsia, las neuralgias, etc...

- A finales del Siglo XIX, las neurosis quedaron reducidas a la psicastenia o neurosis obsesiva, la histeria, la hipocondría y la neurastenia.

- También se producen las aportaciones más importantes:

Janet considera estos trastornos como secundarios a un descenso de la tensión psicológica, producida por agotamiento cerebral, lo cual altera la realidad psíquica del sujeto.

Freud introduce el concepto de conflicto, desde 1893 se decanta por una interpretación firmemente psicologista de algunas neurosis (psiconeurosis) al considerar que su causa se encuentra en traumas psicosexuales producidos en épocas tempranas de la vida.

CONCEPTO

Ey (1975); la fisionomía clínica de las neurosis se establece por:

Síntomas neuróticos, la diferente estructuración de estos dará lugar a las distintas formas clínicas de las neurosis (de angustia, fóbica, histérica, obsesiva).

Personalidad neurótica: Existen rasgos comunes:

- El carácter neurotico es expresión de una intensa conflictiva interna, el sujeto tiene un mal control de su vida instintiva y afectiva por lo que está sometido a una lucha pulsional que le ocasiona constantes y penosas tensiones internas. No logra armonizar sus deseos (muchas veces reprimidos) con las normas dictadas por su conciencia y con la realidad externa.

- Según Ey el drama del neurótico estriba en no ser capaz de identificarse con el personaje que constituye su yo ideal, bien porque fracase la identificación parental (imagen parental del mismo sexo) o por la imposibilidad de llevarla a cabo (a causa de una angustia intensa, o por solucionar el problema utilizando mecanismos de defensa).

- El neurótico no tiene ni puede tener una buena imagen de sí mismo por lo que no se acepta y se rechaza como personaje.

-Esta conflictiva se manifiesta en un sujeto inseguro, con notables sentimientos de inferioridad (concepto de neurosis de Adler) y tendencia a las vivencias de culpa y autopunición.

- La ansiedad se erige en el centro de su vida, la cual está marcada por una profunda frustración al no lograr realizarse existencialmente.

- La conflictiva neurótica se manifiesta en dos planos: La relación del sujeto consigo mismo y la relación interpersonal. En general, son personas con poca naturalidad, ya que su inseguridad les hace adoptar posturas defensivas que impiden una relación fluida.

- Castilla del Pino (1978) señala la rigidificación como mecanismo de protección empleado frecuentemente. El sujeto repite las mismas pautas de conducta evitando que nuevos estímulos perturben su precaria seguridad, todo ello a costa de un empobrecimiento existencial.

- El empleo de mecanismos de defensa del yo es abusivo y sistemático. El sujeto poco neurótico los emplea eventualmente, en cambio el neurótico vive instalado en ellos y sobrevive, aunque penosamente, gracias a ellos.

- La actividad profesional se ve entorpecida por este modo particular de existencia y rinde por debajo de sus auténticas posibilidades. Aunque también ocurre el caso contrario del neurótico que sobrecompensa sus problemas personales a través de éxitos profesionales, el trabajo pasa a ocupar la meta final de estos sujetos con lo que un fracaso laboral representa un descalabro psicológico.

ESTUDIOS PSICOLÓGICOS

- Los neuróticos puntuan en las cotas más elevadas en los cuestionarios que detectan el nivel de neuroticismo y ansiedad (Cattell, Spielberger, Zung, Hamilton, Taylor, etc.)

- Eysenck (1970) a través de estudiar el tema con los cuestionarios MPI (Maudsley Personality Inventary), EPI(Eysenck Personality Inventary) y EPQ (Eysenck Personality Questionnaire) ha distinguido, según el nivel de neuroticismo y extroversión:

· Histéricos: Alto neuroticismo y extroversión media.
· Distímicos (Resto de neuróticos): Alto neuroticismo y extroversión baja o introversión.
- Eysenck (1971) aísla un factor general de neuroticismo que queda objetivado por:
· Escasa perseverancia en los tests de resistencia.
· Bajo rendimiento en los tests de laberinto.
· Escasa fluidez de asociaciones.
· Sugestionabilidad en el test de oscilación postural de Hull.
· Escasa destreza manual.
· Desorganización de la respuesta motriz.
· Muchos errores en los tests motores y de atención.
· Pobre control postural.
· Estática irregular.
· Escasa visión a oscuras.
· Irregular nivel de aspiraciones (alto en los distímicos y bajo en los histéricos).
- Cattell (1975) señala como rasgos de los sujetos ansiosos detectados a través de cuestionarios de personalidad:
· Poca confianza en sí mismos.
· Escaso control de la voluntad.
· Tensión energética alta.
· Gran propensión a la culpabilidad.
· Alta disconformidad.
- Rorschach, en este test se recogen respuestas que apuntan:
· Ansiedad (elevadas formas animales y anatómicas).
· Deseo de controlar defensivamente la prueba (gran productividad o pobreza de respuestas, rechazo de láminas).
· Mala organización de las respuestas (pocas respuestas globales, muchos detalles).

- Vallejo (1978) comprueba la diferencia estadísticamente significativa que existe al comparar los rendimientos motores y perceptivo-visuales de sujetos normales y otros afectos de neurosis de angustia.

· Los neuróticos muestran un claro déficit en percepción taquistoscópica.
· En tiempos de reacción complejos a estímulos visuales y auditivos.
· En el test psicomotor McQuarrie.

- Toda esta desorganización conductual se explica a través del factor general de neuroticismo que desde la perspectiva psicofisiológica se manifiesta en un elevado nivel de arousal (hiperactivación neurofuncional).

- Ley de Yerkes-Dodson o de U invertida en la que se correlaciona el drive o arousal (abcisas) y el rendimiento (ordenadas). Según la tarea se necesita un arousal diferente (alto-bajo) para alcanzar el rendimiento óptimo. Los sujetos angustiados rinden satisfactoriamente en pruebas que requieren un elevado nivel de activación (tiempos de reacción simples), mientras que son mucho menos eficaces que los grupos normales en otras que por su complejidad requieren un nivel de activación más bajo.

ESTUDIOS BIOLÓGICOS

· Rigidez perceptivo-motora.

· Escaso control postural.

· Mediocre adaptación sensorial a la visión a oscuras.

· Cambios metabólicos lentos en respuesta a los estímulos.

· Elevada colinesterasa sanguínea.

· Sensibilidad al frío.

· Mala resistencia al esfuerzo y fácil fatigabilidad.

· Rasgos tetanoides por baja calcemia.

· Actividad nerviosa vegetativa:

Ritmo cardíaco y respiratorio acelerado.
Conductancia cutánea elevada.
Flujo sanguíneo del antebrazo incrementado.
Elevada y fluctuante tensión arterial.
Temblor.
Respuesta de orientación disminuida.
Pobre capacidad de habituación.

. EEG manifiesta una desincronización difusa.

. Los potenciales evocados (PE) y la variación contingente negativa son inespecíficos.

. Los parámetros bioquímicos señalan:

Un elevado nivel de cortisol, catecolaminas y 17-OHCS plasmáticas.
Aumento ligero de la actividad tiroidea.
Inhibición del sistema hipofisogonadal.
Incremento de los lípidos séricos.
Participación del ión lactato en el síndrome de angustia.

- Los datos biológicos deben interpretarse como una insuficiencia energética general y un estado de hiperactivación o elevado arousal propio del estrés (desequilibrio neurovegetativo y neuroendocrino). No son valorables para aclarar la etiología de estos trastornos.

Bibliografía:

Vallejo Ruiloba, J.: Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. 4ª edición. Ed.Masson, 1998


sábado, 6 de octubre de 2012

El poder del Inconsciente

¿De dónde surgen nuestras decisiones vitales, nuestras motivaciones, la tendencia al riesgo o a la evitación y a la huida... De dónde surgen nuestras ansiedades, fobias, lapsus, olvidos, sueños, reacciones exageradas ante los contratiempos...?


Pues parece ser que aunque a nivel consciente no podemos entenderlo, nuestro cerebro inconsciente es el que está reaccionando, tomando decisiones en base a la suma de nuestras experiencias anteriores, impulsos inconscientes de nuestros instintos más primitivos. Las reacciones que para nosotros y otros observadores parecen desmesuradas son perfectamente proporcionadas según nuestros criterios inconscientes, no podemos entenderlo porque la información que posee el inconsciente es inaccesible a la consciencia.

Puede decirse que la mayor parte de nuestros conflictos psíquicos tienen unas causas inconscientes y según el psicoanálisis, el descubriento de estas causas a través de la psicoterapia psicoanalítica es la única forma de solucionarlos. Nuestro inconsciente nos habla constantemente a través de nuestros sueños a través de símbolos y material onírico aparentemente absurdo pero que bien interpretado nos puede llevar a una mayor comprensión de nuestra conducta, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos.

El inconsciente no solo acarrea conflictos, también es de una gran ayuda en nuestra vida diaria ya que toma decisiones de forma muchísimo más rápida que el consciente, capta miles de detalles en cualquier situación, omite cosas irrelevantes y de está forma ahorramos mucho tiempo y energía. A lo largo del día también llevamos a cabo miles de conductas de forma totalmente automática en las que no interviene la consciencia con lo que ésta puede dedicarse a organizar y planificar otros procesos más complicados.

Algunos procesos del Inconsciente se ven bien ilustrados en este vídeo: